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Experiencia en Chiang Mai – Kike Nieto

Posted by on febrero 13, 2013

Tras la visita de Kike Nieto en Chiang mai, hoy nos deja un artículo contándonos su experiencia en el norte de Tailandia. ¿Quieres saber que se siente?

En el templo Doi Suthep

En el templo Doi Suthep

Kike Nieto nos envía un pequeño articulo de su experiencia en Chiang Mai y alrededores. Seguro que sera de ayuda para proximos visitantes. Gracias Kike!

Alguien me dijo una vez que, la ciudad de Chiang Mai, era especial al resto de Tailandia. En gran parte, por la llegada de un turismo filtrado a los abarrotados Bangkok y Phuket. La gente, cuando piensa en Tailandia, lo primero que le viene a la cabeza es “La Playa” en la que Leonardo Di Caprio rodó aquella película. Según estas palabras, la ignorancia popular le hace un favor enorme a esta ciudad y a la gente que opta visitarla desplazándose 700km al norte de Bangkok ya sea por tierra o con un vuelo económico.

Templo en Chiang Mai

Templo en Chiang Mai

Llegas a Chiang Mai y te das cuenta de que la masificación aún no ha llegado. Es una ciudad pequeña, acogedora. Auténtica. Sus gentes te saludarán por las calles como si llevases viviendo allí años y años. Disfrutas perdiéndote por las calles oscuras desafiando al dicho popular de que “Tailandia es más seguro que Madrid o Barcelona”. Y es cierto, lo hicimos.

Nuestra experiencia en la ciudad fue complementada con el alojamiento en la casa de una familia tailandesa. Llegas a quererlos. Algunas mentes cerradas pensarán que ellos quieren hacer ver que te aprecian, que es su trabajo. Yo no lo creo.

Su religión, el Budismo, los “obliga” a ser buenas personas. Entrar a un templo y ver infinidad de monjes de todas las edades, niños, adultos, los hay muy muy mayores ya… Rezando, mostrando sus respetos a Buda. Te invita a hacerlo tú también, aunque no sepas que decir. Yo, simplemente agaché la cabeza, junté las manos, y le pedí suerte.

Por lo menos, sientes la obligación de visitar cuatro o cinco templos, de los cuales destaco el Wat Phra Signh, Doi Suthep y Wat Palad, éste último totalmente auténtico y perdido entre las montañas.

Tiger Kingdom

Tiger Kingdom

La comida en Chiang Mai la divido en tres. La primera, como no, la típica comida Tailandesa. La segunda, la comida Tailandesa pero servida en la calle al modo tradicional y por último la comida internacional, que abunda para suerte de los más quisquillosos. A mi gusto, creo que vale la pena probarlo todo. La internacional no significa comida española, y recordad, estamos viajando. Podemos permitirnos un caprichito italiano, también. Aunque sin duda me quedo con las ensaladas Tailandesas y el Pad Thai.

Es interesante también salir de la zona turística y compartir cena con los jóvenes Tailandeses que se juntan en la zona universitaria. Más auténtico no lo encontraréis. Los camareros no saben ni inglés, pero te acabas entendiendo.

En referencia a los mercadillos, decir que me parecieron realmente increíbles. Se montan en la calle, de cualquier manera, apilados y cubriendo parte de la carretera, y hay de todo. Desde figuritas de elefantes y budas que seguro que te traes, a falsificaciones de camisetas de equipos de fútbol o de vestir, bolsos, monederos y relojes. Qué divertido es regatear! Y no hay que preocuparse por el idioma. De inicio dices “no”, y ellos te ponen una calculadora en la mano. “What price? What price?”

Doi Inthanon

Doi Inthanon

No hay que perder la oportunidad de visitar Doi Inthanon. Un parque natural precioso y que contiene de todo. Paisajes increíbles, zonas de trekking en plena selva para admirar la grandeza y cómo la naturaleza se abre camino a través de campos vírgenes. Y qué cascadas! Para admirarlas desde todos los ángulos. Las pagodas de los reyes nos ofrecen un marco único que vale la pena visitar, con unos jardines cuidados al milímetro y una majestuosidad imponente.

Pero hay cosas que marcan. Y no me refiero a la típica foto que te sacas al lado de un tigre auténtico en el Tiger Kingdom. Eso es muy bonito. Y impresiona. Pero no es nada comparado con la sensación que vives al compartir un día entero con un elefante, sintiéndote un auténtico “mahout”. Tienes el placer de ver, sentir, tocar, montar, interactuar, y ayudar a unas bestias que, sin tener en cuenta su imponente tamaño físico, transmiten bondad y inocencia. Una especie que no abunda en libertad, y que cuesta mucho de mantener en cautividad. Francamente es un negocio bien empleado en algunas granjas. Pagas, pasas un día increíble, y financias la vida de estos animales. Sin duda, ha sido el mejor recuerdo que he traído de Tailandia.

Existen gran cantidad de opciones diferentes para llegar al norte de Tailandia desde nuestro país  en la actualidad podemos encontrar   gran variedad de compañías. Una opción es volar con Air France la cual muchas veces tiene muy buena relación calidad precio. Pero sin duda una de las cosas mas importantes para encontrar una buena oferta es hacer las reservas con antelación y intentar disponer un mínimo de variación de datas para así encontrar la mejor opción en precio.

No perdáis la oportunidad de visitar uno de los sitios más únicos que quedan en el sureste asiático.

 

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